Te lo explicamos simple.
Cuando escuchas sobre la Matriz de Riesgos (o IPEVR), es normal imaginar un archivo de Excel gigante y confuso. Pero en realidad, su concepto es muy lógico: es la brújula de tu Sistema de Gestión.
Es un inventario de todo lo que puede salir mal en tu empresa para decidir cómo evitarlo. Sin este documento (exigido por el Decreto 1072), estás operando a ciegas.
Antes de empezar, debes tener clara esta diferencia:

Riesgo: Es la probabilidad de que pase y su gravedad (Ej. Resbalar, caer y fracturarse).
Peligro: Es lo que puede causar el daño (Ej. Un piso mojado).
Los 4 pasos para crear la Matriz de Riesgos (IPEVR)
1. Identificar (Recorrer la empresa) No se hace desde un escritorio. Debes caminar por las áreas de trabajo y anotar a qué peligros están expuestos tus colaboradores según su cargo (ruido, peso, químicos, etc.).
2. Evaluar (La matemática simple) Califica cada peligro multiplicando dos factores: ¿Qué tan probable es que ocurra el accidente? x ¿Qué tan grave sería si ocurre?
3. Valorar (El Semáforo) El resultado anterior te dará un nivel de riesgo:
- 🔴 Rojo: Riesgo crítico. Intervenir de inmediato.
- 🟡 Amarillo: Aceptable, pero requiere controles urgentes.
- 🟢 Verde: Riesgo bajo, mantener observación.
4. Controlar (Pasar a la acción) Define qué harás para evitar el accidente. Puede ser eliminar el peligro, poner guardas a las máquinas, rotar al personal o, como última opción, entregar Elementos de Protección Personal (EPP).
¿Sientes que tu Matriz actual es solo un «papel para cumplir»? Contáctanos y pongamos tu empresa en orden.

